Las 20 divinas promesas de Jesús a Santa Brígida

Jesucristo prometió a Santa Brígida los siguientes maravillosos privilegios, con la condición de que ella fuera fiel a la diaria recitación del Santo Oficio. Y se garantizan también a todo aquél que diga las oraciones devotamente cada día por el espacio de un año.

 

El oficio divino (Liturgia de las Horas) es el conjunto de oraciones (salmos, antífonas, himnos, oraciones, lecturas bíblicas y otras) que la Iglesia ha organizado para ser rezadas en determinadas horas de cada día. El oficio divino es parte de la liturgia y, como tal, constituye, con la Santa Misa, la plegaria pública y oficial de la Iglesia. Su fin es consagrar las horas al Señor, extendiendo la comunión con Cristo efectuada en el Sacrificio de la Misa. Quien reza el oficio hace un paro en las labores para rezar con la Iglesia aunque se encuentre físicamente solo. Aunque sin duda es necesaria la oración privada, también es necesario que recemos formalmente unidos como Iglesia.

Los sacerdotes, religiosos y religiosas tienen obligación de rezar el Oficio Divino.

 

LAS 20 DIVINAS PROMESAS

He aquí las promesas:

 

  1. Cualquiera que recite estas oraciones, obtendrá el grado máximo de perfección.
  2. Quince días antes de su muerte, tendrá un conocimiento perfecto de todos sus pecados y una contrición profunda de ellos.
  3. Quince días antes de su muerte, le daré mi precioso cuerpo a fin de que escape el hambre eterna; le daré a beber mi preciosa sangre para que no permanezca sediento eternamente.
  4. Libraré del purgatorio a 15 almas de su familia.
  5. Quince almas de su familia serán confirmadas y preservadas en gracia.
  6. Quince pecadores de su familia se convertirán.
  7. Haz de saber que cualquiera que haya vivido en estado de pecado mortal por 30 años; pero recita o tiene la intención de recitar estas oraciones devotamente, Yo, el señor, le perdonaré todos sus pecados.
  8. Si ha vivido haciendo su propia voluntad durante toda su vida y está para morir al día siguiente, prolongaré su existencia.
  9. Obtendrá todo lo que pida a Dios y a la Santísima Virgen.
  10. En cualquier parte donde se estén diciendo las oraciones, o donde se digan, Dios estará presenté por su gracia.
  11. Todo aquél que enseñe estas oraciones a los demás, ganará incalculables méritos y su gloria será mayor en el cielo.
  12. Por cada vez que se recite estas oraciones, se ganarán 100 días de indulgencia.
  13. Su alma será liberada de la muerte eterna.
  14. Gozará de la promesa de que será contado entre los bienaventurados de cielo.
  15. Lo defenderé contra las tentaciones del mal.
  16. Preservaré y guardaré sus cinco sentidos.
  17. Lo preservaré de una muerte repentina.
  18. Yo colocaré mi cruz victoriosa ante él para que venza a los enemigos de su alma.
  19. Antes de su muerte vendré con mi amada Madre.
  20. Recibiré muy complacido su alma y lo conduciré a los gozos eternos. Y habiéndolo llevado allí, le daré a beber de la fuente de mi divinidad.